KYC: qué es y cómo funciona la verificación de identidad

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Verificación de la identidad de los clientes: qué es el KYC y por qué es tan importante


Aunque puede parecer un concepto técnico reservado al mundo de las finanzas, el KYC (Know Your Customer) es un procedimiento que forma parte de nuestra vida digital cotidiana. Conocer al cliente es un punto esencial en cualquier relación comercial, siendo aún más crucial en el ámbito digital, donde el fraude documental es un riesgo cotidiano que puede comprometer la actividad de muchas empresas. Así, la verificación KYC es un proceso esencial para las entidades financieras, que lo deben llevar a cabo para verificar la identidad de sus clientes y cumplir con las diferentes normativas que regulan sus actividades. En otros sectores, el KYC es indispensable para proteger tanto a las empresas como a sus clientes o usuarios. Pero, ¿qué es exactamente el KYC?, ¿cuál es su significado y cómo funciona la verificación de identidad digital? Aquí tienes la respuesta a todas tus preguntas. 

KYC: significado e importancia de la verificación de la identidad digital

Antes de explicarte cómo funciona el proceso de verificación de la identidad digital, es importante que sepas qué es el KYC (Know Your Customer), o lo que es lo mismo: "conoce a tu cliente".  El KYC es un proceso que permite a las empresas asegurarse de que sus clientes son quienes dicen ser en un mundo digitalizado. 

  • En ciertos sectores, como en la banca, este proceso es obligatorio. Las entidades bancarias deben verificar la identidad de sus clientes para luchar contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, cumpliendo así con regulaciones como la Directiva europea contra el blanqueo de capitales o las obligaciones impuestas por el Banco de España y la ley 10/2010, que intentan luchar contra el fraude bancario en España.
  • En muchos otros ámbitos de la industria, como es el caso de las empresas de seguros, inmobiliarias, plataformas de contenido para adultos, empresas de gaming, fintechs, apuestas online y muchas otras, el KYC permite evitar actividades ilegales, asegurar las transacciones, cumplir con las normativas de protección de menores o reducir el riesgo de fraude, protegiendo al mismo tiempo a los usuarios. 

Para resumirlo de forma sencilla, el KYC es un procedimiento importante para confirmar que una persona es quien dice ser. Si alguna vez te han pedido subir una foto de tu DNI o hacer un selfie para confirmar quién eres, es que ya has pasado por un proceso de verificación KYC. Un mecanismo esencial en un mundo digitalizado que ayuda a las empresas a luchar contra el fraude y a cumplir la legislación, al mismo tiempo que refuerzan la confianza con sus clientes y los protegen.  

¿Sabes cuál es la diferencia entre KYC y AML?

Aunque KYC (Know Your Customer) y el AML (Anti-Money Laundering) son complementarios y tienen como objetivo prevenir actividades ilícitas, estas dos siglas definen dos aspectos distintos del cumplimiento normativo en la regulación financiera:

  • ¿Qué es el KYC?: el KYC se centra en la verificación de la identidad de los clientes, recolectando información personal detallada mediante documentos que verifiquen tanto la identidad como la dirección del cliente. Esto ayuda a las empresas a saber con quién están tratando y a asegurarse de que la persona es verdaderamente quien dice ser.

  • ¿Qué es el AML?: el AML engloba a una serie de procedimientos y leyes destinadas a prevenir el blanqueo de capitales. Incluye técnicas más amplias para monitorear y reportar actividades sospechosas, incluidas aquellas que podrían estar intentando ocultar el origen ilícito de los fondos.

¿Cómo funciona la verificación KYC?

Como ya hemos visto, la verificación KYC no es una política interna opcional. Es un procedimiento obligatorio para las entidades financieras, que les obliga a recopilar y comprobar información específica sobre cada persona o empresa con la que desean establecer o mantener una relación comercial. Esto es necesario tanto en el momento de contratación de un producto como de forma periódica, además de compartir esta información con la Administración.

En otros sectores importantes de nuestra economía, la verificación KYC minimiza el riesgo de fraudes y protege la reputación de las empresas, proporcionando una base sólida para transacciones seguras al mismo tiempo que evita una posible usurpación de identidad o un robo de datos a los clientes.

Así funciona la verificación KYC

El proceso de verificación KYC es un procedimiento estructurado que empieza con la recolección de datos del cliente (nombre completo, fecha de nacimiento y dirección). A continuación, se procede a la verificación de estos datos por medio de varias técnicas:  

  • Verificación mediante documentos oficiales: se solicitan documentos oficiales como pasaportes, carnets de conducir o facturas de servicios públicos para comprobar la identidad y el lugar de residencia del cliente. 
  • Comprobación de la veracidad de los documentos: las empresas acceden a ciertas bases de datos, públicas o privadas, para asegurarse de que la información proporcionada por el cliente es auténtica y que no está implicado en actividades ilegales.

  • Evaluación del riesgo: este punto es muy importante para ciertos sectores como el de las finanzas o los seguros. Dependiendo de la información obtenida, se evalúa el nivel de riesgo que el cliente podría representar para la empresa. Esto incluye revisar si el cliente está en alguna lista de vigilancia financiera o si tiene antecedentes de actividades sospechosas.

  • Uso de la tecnología de biometría y reconocimiento facial: herramientas como la firma biométrica por voz o el reconocimiento facial mediante selfies se utilizan cada vez más para verificar la identidad online, permitiendo un proceso más seguro y eficiente.

Por supuesto, la adopción de tecnologías avanzadas y el uso de la inteligencia artificial están revolucionando los procesos de verificación KYC. Cada vez son más las empresas y organismos que recurren a la IA para verificar la veracidad documental, limitando así el riesgo de fraude al mismo tiempo que agilizan los procesos de verificación y evitan el error humano. 

La plataforma de verificación documental Finovox, basada en la inteligencia artificial, está diseñada para detectar manipulaciones invisibles, rastrear metadatos y huellas digitales, evaluar la coherencia interna de los documentos y automatizar los controles sin ralentizar los procesos de validación. 

El fraude documental, un fenómeno cada vez más común

A pesar de que la verificación KYC es un procedimiento cada vez más seguro y fiable, la digitalización hace que el fraude documental se dispare en España, ya que hoy en día las nuevas tecnologías permiten falsificar muchos tipos de documentos a cualquier persona que posea un ordenador. Según un estudio antifraude llevado a cabo por Finovox sobre un panel de 2.000 consumidores en España, un 6% de los españoles declaran haber utilizado un documento falso por lo menos una vez, y un 57% de ellos considera que hoy en día es fácil cometer un fraude. Si muchos particulares no dudan en recurrir a la falsificación documental, el fenómeno es aún más preocupante cuando se trata de los profesionales del engaño. 

El software integral de Finovox, basado en una IA propia y accesible en modo SaaS o API, permite analizar todo tipo de documentos digitales (documentos de identidad, recibo, certificado, etc.) de cualquier país y en cualquier idioma mediante una doble verificación de documentos.  El resultado es una gestión más rápida y fiable, que reduce significativamente el riesgo de fraude y agiliza tanto el onboarding como la gestión de cuentas y perfiles de los clientes. 

Ahora que ya sabes qué es el KYC, ¡prueba Finovox y comprueba todas sus ventajas de manera gratuita!

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